Vestida de azul violeta me encuentro en la luna
Llevo marcas en las mejillas de cristales escondidos
Tras la piel de porcelana.
Aquí lo único con vida soy yo
El inquieto mar que llevo dentro
El inquieto mar que mis ojos destilan
Caen al cielo
Cuando sube la marea.
De nada me sirve ya
Gritar tu nombre
Pues aquí
No existe el sonido
No existe viento que lo esparza
Mi boca se abre inútilmente.
Sólo me ves de noche
Soy la escarcha que cae sobre tu cama
Y matiza tus sueños
Soy la hermosa desolación que alumbra
Tu noctámbula melancolía.
Debo decir que es hermoso el paisaje
Es hermosa la desolación en la luna
Llena de cráteres, todo es gris
Una misteriosa quietud lo rodea todo
Y el silencio parece elevarse
Al infinito espacio exterior.